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Tránsito de Nuestro Seráfico Padre

Tránsito de Nuestro Seráfico Padre
San Francisco de Asís

miércoles, 3 de octubre de 2007

3. Modelo de Estatutos Nacionales JUFRA

3. Modelo de Estatutos Nacionales JUFRA


Este modelo debe ser adaptado a las situaciones y realidades del mundo juvenil del país. No basta trascribirlo simplemente.

ESTATUTOS NACIONALES DE LA JUFRA DE...


CAPÍTULO I: NATURALEZA

  1. La Juventud Franciscana (JUFRA) es la fraternidad de los jóvenes que se sienten llamados por el Espíritu Santo a hacer la experiencia de vida cristiana, a la luz del mensaje de San Francisco de Asís, profundizando la propia vocación en el ámbito de le Orden Franciscana Seglar.
  2. La JUFRA pertenece a la Familia franciscana como parte integrante de la OFS y considera la Regla de la OFS como documento de inspiración para el crecimiento de la propia vocación cristiana y franciscana, ya sea individualmente como en grupo.
  3. En virtud de su pertenencia a la Familia franciscana, el cuidado pastoral y la asistencia espiritual de la JUFRA está confiado a la Primera Orden Franciscana y a la Tercera Orden Regular (TOR).
  4. En virtud de su comunión vital recíproca con la OFS, que se siente particularmente responsable de ella, la asistencia fraterna de la JUFRA está confiada a la OFS.
  5. La JUFRA se articula en Fraternidades a varios niveles: local, regional y nacional. Cada una de estas Fraternidades se relaciona con una determinada Fraternidad de la OFS.
  6. A la JUFRA pueden pertenecer jóvenes católicos solteros de ambos sexos, en búsqueda de su propia identidad y proyecto de vida.
  7. La JUFRA de (Nombre del país) se rige por el derecho universal de la Iglesia y por estos Estatutos, aprobados por la Presidencia del CIOFS.
  8. La aclaración de puntos específicos y la solución de situaciones individuales no previstas en estos Estatutos, es de competencia del Consejo Nacional de la JUFRA, y son validas hasta la próxima Asamblea nacional de la JUFRA.

    CAPÍTULO II: VIDA Y ACCIÓN 

  9. La forma de vida de la JUFRA es está: guardar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo siguiendo el ejemplo de San Francisco de Asís, que hizo de Cristo el inspirador y centro de su vida con Dios y con los hombres.
  10. Los jóvenes franciscanos, pues, busquen la persona viviente y operante de Cristo en los hermanos, en la Sagrada Escritura, en la Iglesia y en las acciones litúrgicas.
  11. Sepultados y resucitados con Cristo en el Bautismo, que los hace miembros vivos de la Iglesia, háganse testigos e instrumentos de su misión entre los hombres, anunciando a Cristo con la vida y con la palabra. Inspirados en San Francisco y con él llamados a reconstruir la Iglesia, empéense en vivir en plena comunión con el Papa, los Obispos y los sacerdotes, en abierto y confiado diálogo de creatividad apostólica.
  12. Impulsados por la dinámica del Evangelio, conformen su modo de pensar y de obrar al de Cristo, mediante un radical cambio interior, que el mismo Evangelio denomina con el nombre de "-conversión-"; la cual, debido a la fragilidad humana, debe actualizarse cada día. En este camino de renovación, el Sacramento de la Reconciliación es signo privilegiado de la misericordia del Padre, y fuente de gracia.
  13. Como Jesucristo fue el verdadero adorador del Padre, del mismo modo hagan de la oración y de la contemplación el alma del propio ser y del propio obrar. Participen de la vida sacramental de la Iglesia, especialmente de la Eucaristia, y asóciense a la oración litúrgica del pueblo de Dios, reviviendo así los misterios de la vida de Cristo.
  14. Los jóvenes franciscanos den testimonio de su ardiente amor hacia María, humilde sierva del Señor, por la imitación de su atención a la palabra de Dios y de su disponibilidad incondicional a la llamada del Señor.
  15. Asociandose a Cristo, obediente y pobre, cumplan fielmente sus propias obligaciones y busquen una justa relación con los bienes terrenos, simplificando sus propias exigencias materiales. Adopten una posición firme contra todas las ideologías y las posturas que anteponen la riqueza a los valores humanos y religiosos y que permiten la explotación del hombre.
  16. En el espíritu de las "-Bienaventuranzas-", esfuércense en purificar el corazón de toda tendencia y deseo de posesión y de dominio, como "-peregrinos y forasteros-" en el camino hacia la casa del Padre. Comprometidos a adquirir esta pureza de corazón se harán libres para el amor de Dios y de los hermanos.
  17. Profundicen en los verdaderos fundamentos de la fraternidad universal y creen en todas partes espíritu de acogida y una atmósfera de hermandad, que les hará felices y dispuestos a identificarse con todos los hombres, especialmente con los más humildes. Colaboren con los movimientos que promueven la hermandad entre los pueblos y tomen posturas claras cuando el hombre es agredido en su dignidad por causa de cualquier forma de opresión o de indiferencia.
  18. Llamados juntamente con todos los hombres de buena voluntad, a construir un mundo más fraterno y evangélico para edificar el Reino de Dios, comprométanse en el cumplimiento de los propios deberes de su trabajo y en una adecuada preparación profesional. Con el mismo espíritu de servicio asuman sus responsabilidades sociales y civiles.
  19. Vivan en la propia familia el espíritu franciscano de paz, fidelidad y respeto a la vida, y enfuércense en convertirlo en el signo de un mundo ya renovado en Cristo. Colaboren en los esfuerzos que se hacen en la Iglesia y en la sociedad para afirmar el valor de la fidelidad y el respeto a la vida desde su concepción y en toda circunstancia, hasta la muerte. Los hermanos, especialmente los que se preparan al matrimonio sean conscientes que la belleza y la fuerza del amor humano, santificado en el sacramento, es un profundo testimonio para la propia familia, la Iglesia y el mundo.
  20. Como portadores de paz y conscientes de que la paz ha de construirse incesantemente, indaguen los caminos de la unidad y de la inteligencia fraterna mediante el diálogo, confiando en la presencia del germen divino, que hay en el hombre y en la fuerza transformadora del amor y del perdón. Colaboren con los movimientos y las instituciones que promueven la paz en el respeto de sus auténticos fundamentos, renunciando al uso de la violencia. Valoren la opción de aquéllos que, por objeción de conciencia, rechazan "-llevar armas-".
  21. Sientan respeto por las otras criaturas, animadas e inanimadas, que "-son portadoras de la significación del Altísimo-" y procuren con ahínco superar la tentación de explotación, con el concepto franciscano de la fraternidad universal. Colaboren con los esfuerzos para combatir la contaminación y conservar los valores de la naturaleza.
  22. Mensajeros de la perfecta alegría, esfuércense permanentemente en llevar a los demás el gozo y la esperanza. Por lo tanto están llamados a crear condiciones de vida y de ambiente que no sean de amenaza al hombre, sino que permitan descubrir el sentido y la voluntad de Dios. Ofrezcan su colaboración para aminorar la angustia y el pesimismo, de cara a un futuro mejor. Se comprometan a crear en sus ambientes un clima de fe y de esperanza, para que "-la hermana muerte-" sea aceptada como paso hacia el Padre.

    CAPÍTULO III: FORMACIÓN
  23. La inserción en la JUFRA se realiza mediante un itinerario de formación progresiva, según las programas, métodos y contenidos establecidos por el Consejo nacional de la JUFRA. El camino vocacional normalmente se articula en los siguientes momentos: tiempo de iniciación; tiempo de formación para el compromiso en la JUFRA; tiempo de profundizar la propia vocación, viviendo el compromiso en la JUFRA.
  24. El tiempo de iniciación en la JUFRA es el período de búsqueda, de toma de contacto, de acercamiento, de acogida que termina con la decisión de iniciar la formación para el compromiso en la JUFRA. La duración de este tiempo oscila entre tres y seis meses, según el interés del mismo joven y el parecer del Consejo local. Los candidatos provenientes de grupos de pre-JUFRA estan exentos de este tiempo de iniciación.
  25. La petición de admisión al tiempo de formación para el compromiso en la JUFRA es presentada por escrito por el candidato al Presidente de la Fraternidad local de la JUFRA. Las condiciones para la admisión son: profesar la fe católica, vivir en comunión con la Iglesia, tener una buena conducta moral, ser soltero, sin hijos, y tener una edad entre los 15 y 25 años cumplidos. El Consejo de la Fraternidad decide colegialmente sobre la petición y da respuesta formal al candidato y comunicación a la Fraternidad.
  26. El tiempo de formación para el compromiso en la JUFRA es el momento de conocer y vivir el evangelio según el ejemplo de San Francisco en el seno de la propia fraternidad juvenil. La duración de este tiempo es de un año, con la posibilidad de prolongar otro año a discreción del Consejo de la Fraternidad o del candidato. Al inicio de este período se entrega al candidato el signo distintivo de la JUFRA: (descripción del Signo).
  27. La petición para hacer el compromiso en la JUFRA es presentada por escrito por el candidato al Presidente de la Fraternidad local de la JUFRA. Este petición solo puede ser presentado por el candidato al cumplir el tiempo de formación para el compromiso. El Consejo de la Fraternidad, mediante votación secreta, decide colegialmente sobre la petición y da respuesta formal al candidato y comunicación a la Fraternidad.
  28. El compromiso en la JUFRA es el acto formal con el que el joven se incorpora plenamente en su Fraternidad. Si es posible, el compromiso en la JUFRA se hará durante una celebración eucarística.
  29. Con el compromiso se inicia el tiempo de profundizar la propia vocación, de descubrir y de traducir en la vida cotidiana la inspiración de la Regla de la OFS, para verificar la verdadera vocación de vida y la respuesta adecuada a la llamada de Dios.
  30. El período de profundizar la propia vocación es temporal y termina cuando se verifica una opción o situación de vida definitiva. Con excepción de los Responsables nacionales y regionales durante su mandato, las situaciones que terminan con la pertenencia en la JUFRA son: cumplir los 30 años de edad; contraer matrimonio; iniciar el noviciado en una Orden religioso.
  31. Los miembros de la JUFRA que deseen emitir la profesión en la OFS, se atengan a cuanto está previsto en la Regla, las Constituciones y el Ritual de la OFS. La profesión en la OFS completa y perfecciona el compromiso en la JUFRA y no excluye al joven de su Fraternidad JUFRA. En relación a la JUFRA, la profesión en la OFS tiene todos los efectos del compromiso en la JUFRA.

    CAPÍTULO IV: ORGANIZACIÓN
  32. La Fraternidad local de la JUFRA es la célula constitutiva de la JUFRA y el ámbito donde se encuentran los hermanos para hacer su experiencia de vida cristiana a la luz del mensaje de San Francisco de Asís. La Fraternidad se reúne frecuentemente, p.ej. cada semana, para vivir juntos su relación con Dios y con sus hermanos. Es preciso que las reuniones integren momentos de oración y de formación con elementos de acción y recreativos. Las reuniones se organicen en modo que favorezcan la inserción de la Fraternidad JUFRA en la Familia Franciscana y en la Iglesia local.
  33. Para el reconocimiento de la Fraternidad local JUFRA provee el Consejo JUFRA del nivel superior en colaboración con el Consejo OFS, a saber los dos Consejos con los cuales la nueva Fraternidad JUFRA estará en relación (Cf. Const. 46,1). Sea informado el Superior religioso competente al cual se deberá pedir la asistencia espiritual. Para este reconocimiento se requieren, al menos, diez miembros que han hecho su compromiso en la JUFRA. El documento de reconocimiento se conservará en el archivo de la Fraternidad, enviándose copia al Consejo OFS de referencia.
  34. Cada Fraternidad local de la JUFRA está en comunión vital recíproca con una determinada Fraternidad de la OFS, a la cual pide asistencia fraterna y con la cual hay intercambio de Representantes en los respectivos Consejos.
  35. La Fraternidad local es animada y guiada por un Consejo que consiste del Presidente, del Vice-Presidente y de al menos un Consejero, elegidos, por un período de dos años, por la Asamblea local. Según las exigencias de cada Fraternidad pueden añadirse otros oficios, con derecho de voto sólo si son elegidos por la Asamblea. Además son miembros del Consejo el Representante de la OFS y el animador o asistente espiritual. El Presidente representa la Fraternidad local JUFRA en el Consejo de la Fraternidad de la OFS.
  36. La Asamblea electiva de la fraternidad local JUFRA se reúne una vez cada dos años, bajo la presidencia del Presidente del nivel superior o un delegado suyo. Tienen voz activa: el Consejo local y todos los hermanos que han hecho su compromiso en la JUFRA o su profesión en la OFS. Pueden ser elegidos todos los miembros de la Fraternidad local que han hecho su compromiso en la JUFRA o su profesión en la OFS.
  37. La Fraternidad regional es la unión orgánica de todas las Fraternidades de la JUFRA en el ámbito de un teritorio determinado, que coincide con una o más Fraternidades regionales de la OFS. Su constitución corresponde al Consejo nacional de la JUFRA en colaboración con el Consejo de la Fraternidad regional OFS y con los Superiores religiosos competentes a los que se deberá pedir la asistencia fraternal y espiritual.
  38. La Fraternidad regional es animada y guiada por un Consejo que consiste del Presidente, del Vice-Presidente y al menos un Consejero, elegidos, por un período de tres años, por la Asamblea regional. Según las exigencias la Asamblea regional puede añadir otros oficios, con derecho de voto sólo si son elegidos por la Asamblea. Además son miembros del Consejo el Representante de la OFS y el animador o asistente espiritual. El Presidente regional representa la Fraternidad en el Consejo de la Fraternidad regional de la OFS.
  39. Al nivel regional, los Responsables de la JUFRA en el sentido de las Constituciones Generales de la OFS (Art. 97,2) son los Presidentes, que por consecuencia deben ser elegidos entre los miembros de la JUFRA, profesos en la OFS.
  40. La Asamblea regional se reúne por lo menos una vez al año, presidido por su propio Presidente. La Asamblea regional electiva se reúne una vez cada tres años, presidido por el Presidente nacional de la JUFRA o un delegado suyo. En la Asamblea regional tienen voz activa: el Consejo regional y por cada una de las Fraternidades locales el Presidente y un Representante elegido por la Asamblea local. Pueden ser elegidos: para el oficio de Presidente regional todos los jóvenes franciscanos profesos en la OFS y para los otros oficios todos los jóvenes franciscanos que han hecho su compromiso en la JUFRA o su profesión en la OFS.
  41. La Fraternidad nacional es la unión orgánica de todas las Fraternidades de la JUFRA existentes en el ámbito de la respectiva Fraternidad nacional de la OFS. Es animada y guiada por un Consejo que consiste del Presidente, del Vice-presidente y al menos un Cosejero, elegidos, por un período de tres años, por la Asamblea nacional. Según las exigencias, la Asamblea regional puede añadir otros oficios, con derecho de voto sólo si son elegidos por la Asamblea. Además son miembros del Consejo el Representante nacional de la OFS y el Asistente espiritual nacional. El Presidente representa la Fraternidad nacional en el Consejo de la Fraternidad de la OFS.
  42. En la Asamblea nacional tienen voz activa: el Consejo nacional y los miembros de los Consejos regionales. Al nivel nacional, los Responsables de la JUFRA en el sentido de las Constituciones Generales de la OFS (Art. 97,2) son el Presidente y el Vice-Presidente, que por consecuencia deben ser elegidos entre los miembros de la JUFRA, profesos en la OFS. Para los otros oficios pueden ser elegidos todos los jóvenes franciscanos que han hecho su compromiso en la JUFRA o su profesión en la OFS. La Asamblea nacional electiva se reúne cada tres años, bajo la presidencia del Ministro nacional de la OFS o un delegado suyo.
  43. Las Asambleas a todos los niveles sean convocados por decisión del respectivo Consejo. La convocatoria para las Asambleas electivas ha de hacerse al menos con un mes de antelación, indicando lugar, día y hora de la elección y de la presentación de los candidatos.
  44. Para las elecciones a los varios oficios en todos los niveles cada hermano que ha hecho su compromiso en la JUFRA puede presentar uno o más candidatos. Estas candidaturas se indican por escrito entre el tiempo y a la dirección indicada en la convocatoria de la Asamblea. Además, antes de iniciar las elecciones por cada uno de los oficios, el Presidente de la Asamblea electiva invita a los hermanos que tienen voz activa que indiquen sus candidatos. La nominación de candidatos tiene únicamente valor indicativo de modo que es invalida una elección hecha con candidatura o lista cerrada.
  45. Para las elecciones del Presidente a todos los niveles se requiere la mayoría absoluta, es decir más de la mitad, de los votos de los presentes, manifestada mediante votación secreta. Después de dos escrutinios ineficaces se procede a la elección entre los dos candidatos que han obtenido el mayor número de votos o, si son más de dos, entre los dos candidatos más antiguos en el compromiso en la JUFRA; después del tercer escrutinio, si continúa la igualdad, se tendrá por elegido el más antiguo en el compromiso.
  46. Para todas las otras elecciones, después de un primer escrutinio sin mayoría absoluta, es suficiente en un segundo escrutinio la mayoría relativa de los votos de los presentes, manifestados en secreto.
  47. Los Presidentes y los Consejeros en todos los niveles pueden ser elegidos por solo dos mandatos consecutivos. Son incompatibles el oficio de Presidente de dos niveles diversos y los oficios de Presidente, Secretario y Tesorero en el mismo nivel.
  48. El Presidente en todos los niveles coordina las actividades de su Fraternidad, convoca y dirige las reuniones de su Consejo, y representa a su fraternidad ante otras fraternidades u organizaciones.
  49. El Vice-Presidente colabora con el Presidente en el desarrollo de sus deberes, ejerce las funciones que le sean confiadas por el Consejo o la Asamblea, sustituye al Presidente en caso de ausencia o impedimento temporal, y asume las funciones de Presidente cuando el oficio quede vacante.
  50. El Secretario elabora las actas de las reuniones, lleva el archivo de la fraternidad y cuida la correspondencia. Junto con el Presidente firma las actas oficiales de la fraternidad.
  51. El Tesorero administra y lleva el inventario de los bienes materiales y financieros y da cuenta de su administración al Consejo. Junto con el Presidente firma los documentos económicos de la fraternidad.
  52. El Responsable de la formación coordina las actividades formativas de la fraternidad y promueve la formación de los hermanos en las varias etapas del camino de formación. El Responsable de la formación a todos los niveles es nombrado por el Consejo de la Fraternidad OFS del mismo nivel a petición del Consejo JUFRA. Debe ser Franciscano religioso, religiosa o seglar profeso y partecipa en las reuniones del Consejo pero sin voto.
  53. El Animador fraterno que representa la OFS en el Consejo de la JUFRA buscará los medios más oportunos para promover la vitalidad de la fraternidad JUFRA, esta pronto a comunicar su experiencia de vida evangélica a los hermanos jóvenes, y los ayuda a progresar en su camino de crecimiento humano y espiritual.
  54. El Animador o asistente espiritual es testigo de la espiritualidad franciscana y del afecto fraterno de los religiosos hacia los hermanos de la JUFRA; promueve la fidelidad de la JUFRA al carisma franciscano, la comunión con la Iglesia y la unión con la Familia Franciscana; coopera especialmente en la formación de los hermanos.

    CAPÍTULO V: ADICIONES Y MODIFICACIONES
  55. Ante la imposibilidad de preveer todas las ocurrencias posibles, se determina que eventuales lagunas y dudas se solucionen aplicando, con las oportunas adaptaciones, las Constituciones Generales de la OFS los Estatutos de la Fraternidad Internacional de la OFS y las Estatutos nacionales de la OFS.
  56. La Asistencia pastoral y espiritual a las Fraternidades de todos los niveles se rige, con las oportunas adaptaciones, por los Estatutos para la Asistencia pastoral y espiritual de la OFS.
  57. Eventuales modificaciones de los presentes Estatutos nacionales de la JUFRA deben realizarse en la Asamblea nacional de la JUFRA con la aprobación de las dos terceras partes de los presentes con derecho a voto. Para obtener su plena validez jurídica, estas modificaciones deben ser aprobadas por la Presidencia del CIOFS.
Hechos en... (ciudad), el... de 19...
Aprobados por la Presidencia del CIOFS, el... del 19...

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